Río Gallegos recibirá una inversión de US$ 24 millones para renovar la pista de su aeropuerto

Las tareas que se extenderán hasta fin de este año, buscarán renovar el hormigón de la pista, así como incorporar una cabecera de viraje para aeronaves Clave C. Durante las obras, el aeropuerto de El Calafate operará como alternativa a los vuelos.

Como parte de los trabajos proyectados para este 2025 desde Aeropuertos Argentina, ORSNA y la Secretaría de Transporte, se anunció una inversión de US$ 24 millones para la renovación de la pista del Aeropuerto Internacional “Piloto Civil Norberto Fernández”.

Las tareas, que involucrarán el hormigonado de la pista y la incorporación de una cabecera de viraje para aeronaves Clave C, dejará al aeropuerto de la ciudad de Río Gallegos inoperativo hasta al menos el 23 de diciembre de este año, cuando se esperan que finalicen los trabajos a comenzar el 1° de septiembre. Durante ese período, se estima que El Calafate servirá como alternativa a las conexiones con Aeroparque, Ushuaia, Comodoro Rivadavia, Ezeiza, Río Grande, Islas Malvinas y Punta Arenas.

Además del aeropuerto patagónico, serán intervenidos otros como el de Río Cuarto, Resistencia, Santiago del Estero y Formosa, a fin de adaptarse a las nuevas demandas y necesidades de infraestructura aeroportuaria.

Junto a las obras de refacción en el Aeropuerto con código RGL, se realizará una actualización del sistema de balizamiento y la instalación de un sistema de detección de hielo, a fin de mejorar la seguridad operativa. En los primeros cuatro meses del año, el Aeropuerto Internacional “Piloto Civil Norberto Fernández” tuvo un aumento de tráfico internacional que rondó el 52% a comparación del período previo, algo que marca el crecimiento de rutas que involucran a la capital de la provincia de Santa Cruz.

Bariloche apunta a un invierno récord con hasta 85% de ocupación y 320 vuelos internacionales (más turistas y mejor distribución de la demanda)

Mientras el turismo interno se vuelve más selectivo y competitivo, San Carlos de Bariloche decide jugar fuerte en el frente internacional. Para la temporada de invierno 2026, el destino proyecta niveles de ocupación que oscilan entre el 80% y el 85%, con picos cercanos al 90% en julio, apalancado en un dato clave: más vuelos, más mercados y una estrategia cada vez más global.