Comienzan los preparativos para reactivar el astillero de Comodoro Rivadavia (y se convertiría en el más grande de la región patagónica)

Así lo anunció el mandatario de Chubut, Ignacio Torres, durante la firma del llamado a licitación pública nacional. Se espera que una vez concluidas las obras, el proyecto sea el de mayor volumen de toda la región patagónica.

En un acto realizado en la Administración Portuaria de Comodoro Rivadavia, el gobernador de Chubut Ignacio Torres llevó adelante la firma del llamado a licitación pública nacional para la puesta en funcionamiento del astillero ubicado en dicha localidad.

Dicho anuncio llega luego de la aprobación de la Ley de Promoción de la Industria Naval, algo que señala el interés por desarrollar este sector productivo en la provincia. Ya a principio de año, con una inversión que rondó los $ 4.000 millones de pesos, se realizó un dragado en el puerto de la ciudad, a fin de poner en condiciones la infraestructura que busca seguir creciendo guiada por las potencialidades en energías renovables como la eólica, que dependen del puerto para el ingreso de los molinos, así como la hidrocarburífera.

El astillero, que al concluir sus obras sería el más grande de la región patagónica, podría generar como mínimo 300 nuevos puestos de trabajo según estimaciones del sector y permitirá comenzar a desarrollar una industria de construcción y reparación de embarcaciones, revitalizando el sector pesquero local que hoy depende de opciones concentradas en la Provincia de Buenos Aires para operaciones de ese volumen.

Combinado con la Ley de Promoción de la Industria Naval, que sienta las bases para potenciar el empleo en el rubro en ciudades como Rawson, Puerto Madryn, Camarones o Comodoro Rivadavia, se espera mejorar la competitividad de la pesca en la provincia, incentivando el uso de instalaciones como el futuro astillero para generar un círculo virtuoso en la economía local.

Bariloche apunta a un invierno récord con hasta 85% de ocupación y 320 vuelos internacionales (más turistas y mejor distribución de la demanda)

Mientras el turismo interno se vuelve más selectivo y competitivo, San Carlos de Bariloche decide jugar fuerte en el frente internacional. Para la temporada de invierno 2026, el destino proyecta niveles de ocupación que oscilan entre el 80% y el 85%, con picos cercanos al 90% en julio, apalancado en un dato clave: más vuelos, más mercados y una estrategia cada vez más global.